GreenpeaceGreenpeace España

El planeta necesita bosques
y los bosques te necesitan a ti.

Cada dos segundos desaparece un área de bosque virgen equivalente a un campo de fútbol.

Con los bosques se van nuestros mejores aliados en la lucha contra el cambio climático.

¡Ayúdanos a detener esto!

Haz tu donación!

¿Quieres más información? Pulsa aquí

Volver

Infórmate

Si quieres más información sobre la labor de Greenpeace en la protección de los bosques rellena el siguiente formulario y nos pondremos en contacto contigo.


 a

Política de privacidad

En cumplimiento de la LO 15/1999 de Protección de Datos de Carácter Personal, GREENPEACE ESPAÑA le informa de que sus datos personales serán incluidos en el fichero de interesados de la asociación, cuya finalidad es promover la colaboración económica con la organización y dar respuesta a las peticiones de información solicitadas, con dicho fin, su solicitud será puesta en conocimiento del departamento o área implicados.

Asimismo, y mientras no muestre su opinión en contrario, utilizaremos sus datos de contacto para hacerle llegar, por medios electrónicos y llamadas telefónicas, información sobre nuestras actividades y nuevas campañas que puedan resultar de su interés. Usted podrá revocar su consentimiento para mantenerle informado así como ejercitar sus derechos de acceso, rectificación, cancelación y oposición ante el responsable del fichero GREENPEACE ESPAÑA en la siguiente dirección: Calle San Bernardo 107, 1º, 28015 Madrid.

El planeta necesita bosques
y los bosques te necesitan a ti

Greenpeace está trabajando para evitar la deforestación, la degradación y pérdida de biodiversidad de los bosques del planeta, en especial en las últimas fronteras forestales.

La alarmante destrucción de los bosques

Bosques milenarios formados por árboles gigantes, lianas, arbustos, helechos, etc. son derribados cada día para dar paso a la agricultura, la ganadería o las plantaciones industriales. Cada dos segundos desaparece un área de bosque virgen equivalente a un campo de fútbol. Y con los bosques se van nuestros mejores aliados en la lucha contra el cambio climático.

Activistas de Greenpeace piden que se detenga la destrucción de los bosques

La ONU declaró 2011 el Año Internacional de los Bosques. ¡Con razón! Cada año desaparecen 13 millones de hectáreas de bosque en todo el mundo. Ningún continente está a salvo. La expansión agrícola y la industria forestal destruyen y degradan los bosques sin tener en cuenta los derechos de sus habitantes, que han vivido de una manera armónica en sus bosques durante siglos.

La demanda internacional de materias primas, como la soja destinada a la alimentación del ganado, el aceite de palma para cosméticos y alimentación, maderas tropicales o papel son algunos de los impulsores de esta deforestación. Desde hace décadas, estas industrias expanden sus operaciones en el corazón de la Amazonia, la Cuenca del Congo o las Islas de Sumatra y Borneo en Indonesia alterando enormemente estos ecosistemas sensibles que son el hogar de millones de plantas y animales y de muchos pueblos indígenas.

El sector de la energía, por ejemplo, no solo busca petróleo en la Amazonia o en las zonas boreales. También está acelerando la producción de agrocombustibles, generando la destrucción de grandes extensiones forestales para plantar soja transgénica y monocultivos de aceite de palma. Mientras tanto, el hábitat de especies como el orangután y el tigre de Sumatra están siendo sustituidos por enormes plantaciones de palma aceitera.

Progreso sí, pero no a cualquier precio.

Alrededor del 80% de los bosques vírgenes del mundo ya han sido destruidos. Una cifra devastadora si se considera que estos bosques son esenciales para la existencia de la vida sobre la tierra. Los árboles absorben el CO2, capturan el carbono y liberan oxígeno. Regulan el clima, moderando el calor, las heladas, las sequías y las tormentas; limpian el agua y el aire, y evitan la erosión del suelo. El daño causado por la deforestación en todo el mundo hasta la fecha se estima entre 2 y 5 trillones de dólares. Pero los números, no importa lo grande que sean, no pueden cuantificar el valor de los pueblos y comunidades que dependen de los bosques, así como de los animales y plantas que viven en ellos.

Greenpeace en acción en todo el mundo

Te invitamos a acompañarnos en un viaje alrededor del mundo para que conozcas el trabajo de Greenpeace, cómo está promoviendo la sensibilización social a la vez que denuncia y propone soluciones que hagan posible un cambio en la actual tendencia de destrucción.

Ayúdanos a detener la destrucción de los bosques. Haz una donación hoy.

Activistas de Greenpeace conversan con la población local

Canadá y las arenas bituminosas

Ilustración de un surtidor de gasolina hecho parcialmente de madera

Las grandes compañías petroleras no se detienen ante nada en la búsqueda de las últimas reservas de petróleo. Cada vez operan en regiones más remotas o a mayor profundidad; la extracción de petróleo amenaza ahora las profundidades del Ártico o los bosques boreales de Canadá. El segundo yacimiento de petróleo más grande del mundo se oculta bajo una formación geológica, las arenas bituminosas, que están debajo de valiosos bosques boreales.

En lugar de reducir el 6% de sus emisiones de CO2, Canadá las está aumentando un 30%.

En Canadá, la extracción de petróleo en arenas bituminosas consume enormes cantidades de energía y supone un grave desastre ecológico. Es necesario extraer y tratar dos toneladas de arena para producir un solo barril de crudo. Ya se ha concedido el permiso de tala de un área de bosque del tamaño de Inglaterra con el fin de extraer petróleo de arenas bituminosas. Los hábitat de las personas, los animales y las plantas se destruyen, dejando tras de sí un mar de lodo y efluentes tóxicos que contienen cadmio, arsénico y mercurio, y que pueden contaminar las aguas subterráneas y lagos adyacentes.

El negocio del petróleo va viento en popa

Cada día, se extraen 1,2 millones de barriles de petróleo en estas arenas bituminosas canadienses . Hay planes en marcha para aumentar la producción a entre 3 y 5 millones de barriles de petróleo en un plazo de diez años. Los bosques que se asientan sobre esta superficie son un estorbo para la industria petrolera, pero no para el planeta, que sigue necesitando grandes y bien conservadas superficies de bosque boreal.

Lo que Greenpeace ha logrado:

  • En 2010, gracias a una campaña de Greenpeace y otras organizaciones no gubernamentales que se ha desarrollado durante más de una década, los principales productores de papel de Canadá han acordado una moratoria de tres años a la extracción de madera en un área del tamaño de Alemania.

Lo que Greenpeace demanda:

  • Una moratoria en la extracción de petróleo en las arenas bituminosas.
  • El cumplimiento de los acuerdos internacionales sobre el clima para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero.
  • Búsqueda de alternativas al consumo de petróleo, gas natural y carbón.

Lo que Greenpeace está haciendo:

  • Luchar por el fin de la destrucción de los bosques bajo los que se encuentran las arenas bituminosas.
  • Ejercer presión sobre el Gobierno de la provincia canadiense de Alberta y el Gobierno federal de Canadá, que están haciendo caso omiso de los acuerdos internacionales sobre el clima al permitir las extracciones de arenas bituminosas.
  • Exponer a las compañías petroleras y a las entidades financieras que invierten en la extracción de arenas bituminosas las consecuencias de esta actividad.
  • Buscar la unión y la solidaridad de los propietarios y los pueblos indígenas de las regiones afectadas por la extracción.

Páramo de una mina de arenas bituminosas de Muddy en el norte del bosque boreal de Fort McMurray

Indonesia y el aceite de palma

Ilustración en el que un tronco se convierte en papel y aceite de palma

Lo que es un ingrediente “fundamental” para nuestras industrias de la alimentación y la cosmética es un drama para los bosques de Indonesia y sus habitantes. Nos referimos al aceite de palma. Desde el chocolate hasta el jabón o la sopa, las estanterías de nuestros supermercados están llenas de productos que contienen este aceite vegetal. Las plantaciones de palma cubren cientos de miles de hectáreas de terreno arrancado al bosque tropical. Entre Malasia e Indonesia suministran más del 85% de la demanda mundial de aceite de palma.

Indonesia es el tercer mayor emisor de CO2

Los productores de aceite de palma y los fabricantes de papel, como el grupo empresarial indonesio Sinar Mas, utilizan métido muy agresivos como el drenaje de turberas o la tala y quema de bosques con el fin de extender la superficie de sus monocultivos. Alrededor de 20 kilómetros cuadrados de bosques tropicales se destruyen cada día. Y esto tiene un impacto en el clima, ya que las turberas, al almacenar grandes cantidades de carbono, generan 10 veces más gases de efecto invernadero que otros bosques tropicales cuando se destruyen. Después de China y EE.UU., Indonesia es el tercer país emisor de estos gases causantes del cambio climático.

La destrucción de la selva amenaza el modo de vida tradicional de 60 millones de personas que dependen de ella. También, está provocando la extinción de las poblaciones de orangután, cuyo hábitat se ha reducido a la mitad en los últimos 50 años.

Lo que Greenpeace ha logrado:

  • 2010: Greenpeace consigue el apoyo de grandes multinacionales como Nestlé, Unilever y Burger King para rechazar el aceite de palma procedente de la destrucción de las selvas tropicales de Indonesia.
  • 2010: En respuesta a la presión de Greenpeace, el presidente de Indonesia anuncia una moratoria sobre la conversión de los bosques en plantaciones para la fabricación de papel y aceite de palma.
  • 2011: Después de tres años de campaña de Greenpeace, una de las empresas productoras de aceite de palma del grupo Sinar Mas, el mayor responsable de la destrucción de los bosques de Indonesia, se compromete a implantar otra política que no incluya la deforestación.

Lo que Greenpeace demanda:

  • Poner fin a la deforestación de bosques indonesios para el año 2015.
  • Detener la conversión de turberas y bosques en plantaciones destinadas a la producción de aceite de palma y papel. La moratoria establecida en 2010 debe incluir las concesiones actuales existentes.
  • La prohibición de los agrocarburantes que procedan de la destrucción de las selvas tropicales.

Lo que Greenpeace está haciendo:

  • 2009: Con el Campamento de Defensores de los Bosques, Greenpeace y la población local luchan de forma conjunta contra los planes destructivos de empresas como Sinar Mas.
  • 2011: Se mantiene la presión sobre el sector papelero y del aceite de palma en Europa, China y EE.UU. para que no sean “cómplices” de la destrucción.

Plantaciones de palma aceitera en la región clara de Kalimantan Tengah

Amazonia: deforestando para soja, carne y cuero baratos

Ilustración en el que un tronco pasa por una picadora y se convierte en carne picada

La selva amazónica nos muestra la vida en su forma más pura. Su exuberante vegetación es el hogar de aproximadamente la mitad de todas las especies de animales y plantas que habitan la Tierra. El pulmón del planeta, como frecuentemente se le denomina, es el mayor bosque tropical del mundo. Dos terceras partes de la región se mantienen intactas. Pero ¿por cuánto tiempo? Por los mismos caminos dejados en la selva tras el expolio de las empresas madereras, llegan la expansión ganadera y la agricultura industrial.

Un apetito insaciable

La creciente demanda de soja, carne y cuero baratos por parte de los países industrializados está impulsando la destrucción desenfrenada de la selva amazónica. Además de los productores de carne, los fabricantes de calzado se benefician del bajo precio procedente de bovinos criados a escala industrial en tierras donde la selva ha sido destruida. Las autoridades ambientales brasileñas carecen de los recursos financieros y del personal suficiente para proteger esta extensa región contra la destrucción.

Lo que Greenpeace ha logrado:

  • 2006: Que las empresas establezcan una moratoria, todavía en vigor, que prohíbe la compra de soja procedente de áreas recientemente deforestadas en el interior de la Amazonia o de soja producida por granjeros que utilizan trabajo forzado.
  • 2009: A raíz del informe de Greenpeace Sacrificando la Amazonia, las cadenas de supermercados Wal-Mart y Carrefour, y los productores de calzado de Nike, Timberland, Adidas, Geox y Clarks acordaron rechazar la carne y el cuero procedentes de granjas de ganado brasileñas involucradas en la deforestación ilegal de la selva amazónica, así como implicadas en la invasión de tierras de las comunidades indígenas y el trabajo forzado.

Lo que Greenpeace demanda:

  • Frenar la deforestación de la selva amazónica para el año 2015.
  • Evitar que la ley forestal brasileña sea modificada para permitir una mayor deforestación.
  • Una moratoria internacional a la exportación de productos alimenticios y de ganado procedentes de la deforestación de selva tropical.

Lo que Greenpeace está haciendo:

  • Seguimiento de la moratoria de soja y verificación de la ocupación de nuevas zonas deforestadas.
  • Investigación, denuncia y presión política para evitar que la ley forestal permita una mayor deforestación de la selva, algo que que está demandando el sector agroganadero.
  • Seguimiento de la aplicación de los acuerdos con los productores de ganado y las cadenas de supermercados.
  • Desarrollo de un sistema de vigilancia aérea con la colaboración de satélites para los usuarios de Internet y el público en general.

La ganadería es la principal responsable de la destrucción de la selva amazónica.

Rusia y Polonia, faltan fondos y voluntad política

Ilustración de un rollo de papel higiénico de madera

Los bosques de Rusia se están mal vendiendo. Debido a la falta de financiación del Servicio Forestal y a la falta de control, el bosque boreal está desapareciendo rápidamente. Alrededor del 80% de la madera rusa destinada a la fabricación de papel y los aserraderos proviene de zonas de corta que superan 125 hectáreas de tamaño, una superficie excesiva. Estas talas son legales. Según las estadísticas, Rusia ya es el séptimo país en el mundo en producción de madera. La falta de fondos y de voluntad política dificulta la adopción de políticas forestales sostenibles.

Las áreas protegidas para Polonia

La tala industrial es un problema en espacios protegidos como el Parque Nacional de Bialowieza, en la frontera entre Polonia y Bielorrusia. Aquí el bosque templado es el hogar de alrededor de 25.000 especies vegetales y animales, incluidos los últimos bisontes europeos en estado salvaje. Apenas el 30% de este paraíso natural está protegido. El resto está siendo degradado con el permiso del Gobierno.

Lo que Greenpeace ha logrado:

  • 2009: Greenpeace logró impedir que una de las infraestructuras para los Juegos Olímpicos de Invierno de 2014 se construyera en el interior del Parque Nacional de Sochi, una región de gran valor ecológico.
  • 2010: A raíz de una campaña de Greenpeace, el ministro polaco de Medio Ambiente decretó la primera moratoria a las talas hasta que terminara la época de nidificación de las aves.

Lo que Greenpeace demanda:

  • El fin de la tala industrial en las últimas selvas y regiones de bosque primario de Europa y Rusia.
  • Que el resto de la actividad forestal sea certificada bajo el Forest Stewardship Council (FSC).
  • Un régimen de protección más estricto en el Parque Natural de Bialowieza.

Lo que Greenpeace está haciendo:

  • Greenpeace lucha activamente contra el fuego mediante la formación de voluntarios en la batalla anual contra los incendios en los bosques de Rusia.
  • Con el programa de Greenpeace "Kids for Forest", los escolares están reforestando zonas degradadas de diversas regiones de Rusia.
  • A través de una intensa campaña queremos evitar la degradación de los bosques de Bialowieza. Se está supervisando el cumplimiento de las cuotas madereras autorizadas.

Cortas a hecho cerca de Kostomuksha, en la parte noroeste de la República rusa de Karelia.

La Cuenca del Congo: aprovecharse de situaciones políticas inestables

Ilustración de una silla moderna de metal con una pata de madera en forma de tronco

La demanda de madera tropical representa una amenaza para la segunda selva tropical más grande del mundo, situada en el centro de África. En esta región viven además millones de personas que viven en o del bosque tropical. Si continúa el actual ritmo de degradación, la República Democrática del Congo habrá perdido alrededor del 40% de sus bosques para el año 2050.

Este tipo de explotación destructiva de los bosques del Congo es posible por la situación política inestable y por estructuras gubernamentales todavía frágiles, así como por la falta de aplicación de las leyes. Las empresas madereras internacionales con frecuencia hacen caso omiso de los derechos de los pueblos indígenas, como los pigmeos, que habitan en la selva.

Lo que Greenpeace demanda:

  • Detener la tala industrial en zonas con bosque primario.
  • Mantener la moratoria decretada en 2002 para nuevas concesiones madereras.
  • Establecer una amplia red de áreas forestales protegidas.
  • Respetar los derechos de las poblaciones indígenas y locales.
  • Mayor transparencia en la industria maderera e información a la población local acerca de las licencias y concesiones madereras.

Lo que Greenpeace está haciendo:

  • Destapar los escándalos en el sector de la industria de la madera en la República Democrática del Congo.
  • Presionar al Banco Mundial y a los países que proporcionan financiación al sector forestal destructivo.
  • Promover la capacitación y empoderamiento de las comunidades indígenas.

El desarrollo de la energía solar y la eficiencia energética en en el continente es una buena forma de proteger los bosques y el clima.

Comparte en las redes!

Tuenti Facebook Twitter

Greenpeace en Twitter

 
© Greenpeace 2011